domingo, 18 de noviembre de 2007


Siento un vacío en mi pecho, un vacío que me ahoga y no me deja descansar. Me siento caer en este agujero negro, caer tanto que no alcanzo siquiera a tocar el piso. Abro mis ojos, mi habitación permanece en penumbras. En casa todos duermen. Todos menos yo. Miro el techo y siento cómo me desvanezco y me hundo entre las sábanas. Solo quiero desaparecer en el colchón. De pronto veo una silueta parada en mi puerta. La veo acercarse y hacerse visible. Ese rostro que ocultaba mil lágrimas, esos ojos, esos ojos que eran capaces de contarte un cuento sin siquiera emitir sonido alguno. Esteban se acerca a mí en silencio. ¿Qué es lo que tienes que me haces sentir así? Le murmuro. El no me responde, me mira sonriente y se desvanece. Creo que me dormí pensando en tu reflejo. Creo que tus párpados se pegaron a los míos. Siento unas lágrimas caer por mi rostro. Ilusa. Él ni siquiera te conoce. ¿ Cómo pretendes que llegue a ti y te bese?. Ilusa. Él no te quiere. ¿Cuándo entenderás que estas destinada a morir sola? Enciendo la luz y busco la máquina de afeitar. La aprieto con fuerza contra mi brazo y la deslizo sobre mi piel. Un leve ardor me hace cerrar los ojos. Al abrirlos veo la sangre salir a borbotones. Tibia, roja, suave. Me limpio con el cubrecama y vuelvo a hacer otro corte esta vez más profundo. Una excitación distinta me llena el alma. Me siento al fin libre, al fin viva. Vuelvo a cerrar mis ojos y me siento caer en una laguna de sangre. Nadar en ella sonriente hasta cansarme. Poco a poco logro al fin quedarme dormida.

2 comentarios:

socio dijo...

sí, los puntarenenses somos buenos personajes ;) jaja
espero ver que pasa, esta bueno, me gustó.

y bueno nos vemos en exámenes si es que eres tan tonta como yo y te farreaste el semestre sin estudiar jaja

shau

socio dijo...

pfff verda que todavia queda una semana de clases jaja el weon flojoo jaja