
Esteban y el Gato se sentaron en una banca para poder observar a Alondra sin que Gabriel se diera cuenta. Esteban no sabía qué decir. No creyó que alguien lo haría sentirse tan nervioso como el Gato lo hacía. Quería acercarse cada vez más a él. Tomarle la mano. Se imaginó corriendo junto a él, empujándolo mientras él se columpiaba. "Eres tan idiota" Se dijo así mismo antes de volver a la realidad y observar a unas colegialas que fumaban sentadas en el pasto.
- ¿Y te acostumbras acá?.- Le preguntó el Gato de pronto. Esteban sonrió, el chico le había hecho la misma pregunta el día anterior.
- Sí. Yo creo..
- Que bueno. Y que bueno que hallai llegado justo a nuestro colegio.
Esteban lo observó confundido, el chico lo contemplaba con la tez casi tan roja como el cielo de ese día.
- Sí, fue bueno.- Le dijo alegremente.
A las nueve Esteban regresó a su casa. Alondra se había acercado a ellos feliz, Gabriel resultó ser tan educado en persona como lo era tras la pantalla. "Dijo que volvería el próximo viernes" les comentó.
Se sentó sobre su cama y tomó su guitarra. Ya era hora de empezar una nueva canción. Se dijo a si mismo. Una nueva canción que no tuviera lágrimas incrustadas.
1 comentario:
wna esqe ame tanto tu novela *.*
sere tu fan numero uno para siempre (:
i comprare el primer ejemplaaar :D
i te acompañare a tus giras cundo seas famooosa! :B
(LLL)
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